
Jochy Herrera habla de ‘Carne y alma’ con María Jesús Ruiz
Jochy Herrera conversará con María Jesús Ruiz en torno a su libro Carne y alma (Huerga y Fierro) en el patio del ECCO el martes 21 de abril dentro del cicllo Iconografías de la Fundación Carlos Edmundo de Ory.
JOCHY HERRERA (República Dominicana, 1958), es cardiólogo y ensayista. Radicado en EE.UU. durante más de tres décadas, compartió el ejercicio médico, la docencia y el trabajo literario en español en varias organizaciones culturales. Desde hace más de un lustro reside en su país natal donde continúa publicando en medios impresos y digitales locales e internacionales. A través de textos periodísticos y ensayísticos Herrera ha conformado un estilo que renuncia a la rutina de la monografía al tiempo que integra con elegancia la reflexión humanística, el conocer científico y la filosofía. La subjetividad sensible del autor se evidencia en cada una de sus obras entre las que destacan Extrasístoles (y otros accidentes) (2009) cuyas páginas abordan el corazón metáfora; La flama magna (2014); Estrictamente corpóreo (2018), Pentimentos. Apuntes sobre arte y literatura (2021) y Fiat Lux. Sobre los universos del color (Premio Nacional de Ensayo de la República Dominicana, 2024).
Carne y alma imágenes de la corporalidad, desde las páginas iniciales del presente libro, el autor nos pone —sin concedernos tregua ni pausa de respiro— frente a las paradojas, las incógnitas y las contradicciones consubstanciales al cuerpo. Nos obliga, si lo leemos con la pausada atención merecedora de toda obra del enjundioso contenido de Carne y Alma, a cuestionar lo que dábamos por descontado, a maravillarnos frente a lo que parecía trivial, y reconocer cómo a veces la acostumbrada vía de razonamiento que creíamos certero y directo nos lleva a la conclusión equivocada o a un callejón sin salida. Así, con rara sensibilidad Jochy Herrera advierte las conjunciones, los enlaces o relaciones que el cuerpo ostenta con lo que nos rodea, con el arte, la filosofía, y la medicina.
Esta forma de escribir, que mentes estólidas y espíritus zafios suelen condenar como estilo disperso, deleble o impreciso, constituye precisamente el encanto de esta obra. Su escritura avanza como un bajel de rumbo serpentino, de vaivén, atracando aquí y allá, y nosotros, sus pasajeros-lectores vamos felices porque a cada puerto nos revela maravillas deslumbrantes, instructivas y placenteras. Carne y Alma nos informa y nos deleita, y merced a este doble logro descubrimos que se trata de un libro inscrito en el acervo universal de la verdadera cultura humanizante.
Francisco González Crussí
