Arte

Amo el arte porque no me queda otra cosa, una vez que el mundo de la infancia propia ha desaparecido para siempre. Sólo este mundo vuelve para mí con el arte. Si ahora pudiera ser de nuevo niño, no necesitaría el arte, porque nada significaría para mí. Solamente como substitutivo de la infancia perdida, encuentro este gran gozo del arte y lo descubro siempre de nuevo.

Diario, p. 187.

Odiar el arte, sobre todo. Los artistas son todos idiotas. Establecer un cruce. Por donde pasa mi furgoneta no pueden pasar trenes de viajeros. Yo soy a ningún sitio y transporto ratas negras. ¡Dejadme a mí con ellas! Los hombres van a las estaciones en donde se puede bajar. Mi billete dice: “Gratuito. Dirección prohibida. No para nunca.”

Diario, p. 218.

Por lo demás, el arte no dejará nunca de ser ilusión, palabra cuya etimología latina arranca de ludere, es decir “jugar”. La poesía por sí misma ha de considerarse como juego de niño con el mundo. Por esos es también hechizo, fascinum. Suele olvidarse que la palabra “canto” y la palabra “encantamiento” se relacionan ínimamente, y que todo hechizo es estremecimiento por el canto.

"Sueño de la poesía".

Artista

El artista es una constante orgánica. Hay el artista demoníaco y el artista católico. Dentro de la demonología existen varias clases de tipos.

Diario, p. 109.

Ningún artista (cuando ha habido en el mundo tantos artistas) puede olvidar su modelo. Yo no imito el estilo vital de Rimbaud, paro cuando estudio lo que se dice de él (es un ejemplo entre muchos) experimento afinidades. Quisiera que no, me asimilo su papel, llego a imitarlo inconscientemente, me miro en su espejo. Esto es, para muchos, literatura despreciativa. No siendo otra cosa, sin embargo, que ciencia del parecido, explotada. El artista es una constante orgánica. Hay el artista demoníaco y el artista católico. Dentro de la demonología existen varias clases de tipos.

Diario, p, 109.

Creo firmemente que el artista y el hombre forman una entera unidad. Que puede haber un hombre que no sea artista; creo que jamás habrá un artista que no sea un hombre.

Diario, p. 257.

Belleza

Antiguamente, entre los griegos, la belleza iba acordada a la juventud, de tal modo que los sacerdotes de Júpiter o de Apolo brillaban como símbolos puros de juventud. Y el sacerdote que en Tanagra presidía la procesión de Mercurio llevaba un cordero sobre sus espaldas... Pero ellos eran sanos y no carecía de hermosura.

Diario, p. 71.

Copular

Preparo la cama para recibir el placer ajeno, y a poco yazgo con el perro femenino escapado en la noche, la hembra que ha dejado el hijo de Nadie solo, mientras ella olfatea y copula con su presa igualmente carnívora. Sube a un taxi, después de llenar de humo la guarida de los besos clandestinos. ¡Líbrame, Señor, del Maligno Perro Sexual y dame a comer un Aliento especial cuyas migas sean preciosas como pétalos!

Diario, p. 332.

Deseo

Cuando mi deseso desea algo -desea que escriba-, mi alma hastiada por el dolor y el esfuerzo empieza a negar al deseo sus derechos.

Diario, p. 56.

Dios

Me gustaría apostar con alguien, jugándome la vida con ello, a que no existe tampoco Dios. ¡Y otra cosa! Si hay alguien con quien me gustaría conversar de algo... SERÍA CON LOS MUERTOS.

Diario, p. 170.

Dolor

Lo que verdaderamente perturba, enloquece, hace reventar la resignación, en el dolor, en la tristeza, la pasión de amor y la pasión de vivir, es lo que se tiene de más. Lo que el dolor tiene de más me hace que no lo soporte.

Diario, p. 222.

Espíritu

Yo parto del romanticismo germano y universal. De la idea teórica y activa del espíritu libre. Del ansia de infinito y de la eterna Sehnsucht. Del amor eterno y de la eterna inestabilidad amorosa de la vida terrena. Leopardi; Novalis también. Mi poesía parte del hombre humano. De la nostalgia y de la angustia, y aspira a ser escuchada por Dios. Yo soy todo anhelo, inteligencia amorosa. Toda la ternura de Baudelaire, toda su sensualidad.

“Quién teme a Ory” por Andrés Sánchez Robaina, ABC ,El Cultural, 7 de Julio de 2001.

Genio

Son unos genios mundiales, tal vez muchos de ellos olvidados por la gente incluso más culta, pero cuya cultura es enteramente superficial. Poetas, no de tipo popular, que no sirvieron nunca para halagar a una sociedad burocrática ni de salón. Los conozco en seguida por sus rostros y por el fuego de sus almas. Más bien representan para mí unos arquetipos: arquetipos del carácter individual del genio que cada uno de ellos asumió en vida. Son vidas. Busco dentro de ellos al hombre. Cuando pronuncio sus nombre tiemblo.Ellos asombran y alumbran mi espíritu. Conozco sus vidas más que sus obras. Sólo a ellos envidio. Porque fueron de verdad. Vivieron y murieron de verdad. Amo esas vidas. En la inmortalidad rezan como únicos. son unos trágicos; ora sombríos o resplandecientes; ora sensuales, eróticos; ora patéticos y profetas. Hombres que en su mayoría, murieron locos. Puedo nombrar algunos: aleksandr Blok, un ruso; y Gogol, otro ruso. Baudelaire, francés; Nerval, también francés; Hölderlin, un soñador alemán; Tasso y Leopardi, italianos.

Diario, p. 125.

Hombre

¿Qué llevo sobre mis espaldas yo, sino vejez y en todo caso joroba? La fealdad del mundo me toca a mí trasladar, en noches tristes, de la tierra en que vivo a las tinieblas en que veo reflejada mi faz. Pobres espaldas humanas, malocupadas.

Diario, p. 71.

No me gusta la dulzura entre los hombres. No quiero ser dulce para ti, hombre, mi amigo, puesto que a ti no tengo necesidad de halagarte ni emocionarte para nada. De ti no quiero sino una cosa que pueda serme, no útil ni beneficiona, sino placentera: hablar, contarnos hechos, comunicarnos.

Diario, p. 89.

Individualidad

No quiero pensar como todos; no quiero pensar como nadie. Quiero pensar como mi cuerpo, en su lucha con el espíritu, me recomienda que piense; como mi espíritu, en su lucha con el cuerpo, me recomienda. Ni dejo que el cuerpo venza al espíritu ni puede vencer mi espíritu al cuerpo. Mi pensamiento se forma con mi dualidad, y no al contrario. En el abrazo de la lucha, hay un momento de cansancio recíproco; en esa conexión posible de la disparidad encuentro mi nada y mi todo. Pues sólo existe la aniquilación mutua, en la irreductible fortaleza del ser, cuando en el reino de la contradicción el pensamiento contempla la unidad desesperada del hombre. Del hombre que rabia por encontrar la paz razonable de su individualidad, su esencia intrínseca, su autonomía predilecta.

Diario, p. 188.

Infierno

He descendido a los infiernos, aquí veré... Fue esto un viaje, el más arriesgado de los viajes: un verdadero y único descanso. Dime, tú, dime, ¿no soy semejante a los héroes antiguos?

Diario, p. 155.

Inquietud

Se necesita un momento de descanso para escribir aquí. Mi inquiedud no me deja estar “seguido” en una silla. Si hago algo en la vida lo haré mediante la inquietud. Pero la inquietud para mí es el centro de mis llagas. Desde aquí, desde este momento, sólo miro al futuro.

Diario, p. 154.

Juventud

Hay una cosa que me ocurre ahora que voy dejando de ser joven: los impulsos de la juventud me aterran. Yo los he sentido como nadie; pero, ya sea porque me han dejado exhausto, los considero absurdos. No hay nada como la dureza del hombre acabado. Y que ha encontrado, por fin, al gran enemigo de la vida.

Diario, p. 244.

Locura

No concibo la poesía sin locura. En ese cálculo aproximativo nada nos sorprendería la inversión de valores, pues conocida es la aseveración que confiere un mucho de poesía. Y ¿qué es más importante en cada caso, la poesía o la locura? Aunque por separado no se legitimizan tales “actos” sin su partícula fraterna.

Diario, p. 63.

La locura es el sueño hueco.

Diario, p. 188.

Ocio

El ocio es vital. El silencio es acto. Recomiendo ocio y silencio.

Diario, p. 43.

Opinión

Realmente, no me importan nada las opiniones ajenas.¡Qué estoy bien sólo! Aquí, en mi choza, podrá entrar el polvo, pero la hipocresía nunca.

Diario, p. 271.

Palabra

Así me habló Eduardo Chicharro: "¿Qué es decir, Carlos, qué es decir cosas... si cuando se dice no se atina a decir lo que sabemos? Nada de lo fijo es fijo y las cosas se pierden allá en lo condicional. Siempre hay un pero para todo y un casi, peo lo más terrible es que hay una anulación de todo. Tomamos palabras y las vamos colocando a las ramas del árbol del Concepto, pero cuando queremos expresarnos, cuando queremos decir lo que sentimos entramos en la gran Torre de Babel. Ya es como si no nos entendiéramos los unos a los otros. ¡Qué falsas son en nuestro verbo las personas Yo y Tú! No pueden hablar. ¡¿Dónde está el ser afortunado que haya dicho “Yo”- y dónde el que haya dicho “Tú”?! No saben, no pueden. Nadie ha podido nunca. Y sin embargo, lo hacemos. Y nos parece que nos entendemos; no. Nos oímos y nos escuchamos, pero no nos entendemos. ¡Qué lejos estamos los unos de los otros por la palabra! Como extranjeros hablamos distintas lenguas, cada cual la suya. ¡Qué terrible condición: sólo podemos monologar o hablar de terceras cosas! Sólo nos cabe soñar. Hablemos, pues, de sueños... Y soñemos al hablar. Pero no digamos lo que sintamos porque nadie nos ha de entender. Yo no quiero decir ya nada, nada mío. Yo no quiero escuchar ya más que locuras que se figan; sandeces y los disparates. Quiero oír las blasfemias, los llantos y las maldiciones. Y no me fijaré más que en lo que dicen los niños, y no entenderé sino a los poetas. Pero a los verdaderos. A esos que no dicen lo que creen o lo que sienten, sino lo que oyen desdes lejos o desde dentro. A ti sí, quiero oírte, Carlos. Quiero que me cuentes cosas de esas que sabes que no sabes. Cuéntamelas muy serio. Inventa cosas aquí a mi lado, para que yo no intente ni creerte, y pueda soñar sueños raros aquí dentro de mí".

Nuevos Aerolitos, Carlos Edmundo de Ory, Ediciones Libertarias, Madrid, 1995, p. VII.

Poesía

¿Qué es la poesía sino una exclamación sobre el abismo, una interrogación respondida por la voz de la angustia en medio de las sombras?

Diario, p. 103.

Además de espontánea, fresca y viviente, la poesía es inmanencia y trascendencia.

"Sueño de la poesía".

Porque la poesía es como la eternidad, acasao sea la eternidad. Lo que está allí. Es siempre el horizonte. Éste único triunfo seguro boscado hasta el paroxismo por Mallarmé: “je sus hanté. L’Azur! l’Azur! l’Azur!” fuera de la mente humana ni siquiera puede concebirse la eternidad de algo que no acusa forma ni tampoco fondo. Y ese algo -la poesía- sólo obtiene límites en el continiuum de la inteligencia humana. Entonces es cuando bifurca en corrientes alternas. Ante todo, es creación espontánea. Y busca pedestal. Se asienta en la palabra.

"Sueño de la poesía".

La poesía es, desde luego, un darse cuenta de una cosa, al cual cosa es visible en lo invisible e invisible en lo visible. Aquí los criterios de visión se antojan inoperantes. Hay que detener los procesos intelectuales y dejarse llevar por el impulso pánico.

"Sueño de la poesía".

Retrato

Tengo 25 años. Creo en lo abstracto y tengo la lógica de los violines.Soy un místico anunque nadie lo sabe. Recorro calles de Madrid, como un negociante, con mi cartera bajo el brazo, pero al terminar la jornada, en mi lecho encuentro la sabiduría. El techo falso derribo de las vanidades. Miles de versos malos me vienen al oído. Por mi nariz entra humo de tristeza. La Naturaleza -esa varita mágica petrificada- que llamó Novalis, embruja el Arte, desvirtuándose. Hablar del cosmos es hablar del caos. Sólo la soledad, protectora bufanda, nos libra de las miasmas lóbregas. En los escombros de mi biblioteca encontrarán un día mi corazón. La flor de la amistad la conservo dentro de los cristales de un pisapapel mágico. La vida me parece un harapiento imbécil, sin cama de hospital ni manicomio.

“Exposición de Pintura Moderna y Postismo” (catálogo).

Risa

¡Risa! ¡Risa! La risa es todo. La Poesía es risa. La vida es risa. Lo profundo es la risa. Y la risa es el canto de los órganos. La risa es el canto de la materia.

Diario, p. 32.

Soledad

El acto más puro de los actos humanos, es, según yo pienso, el estar solo; mas para estar con todas las cosas. El arte es esto.

Diario, p. 126.

Sueños

Nunca se acaban los sueños. ¡Vida constante, vida sobre vida y sobre muerte! ¡¡Muerte sobre muerte!! ¡Los sueños son muerte. El hombre despierto hila muerte. Dormido, contempla quieto su cañonazo, su bordado, su tapiz, su alfombra fúnebre y maravillosa. ¡Sueños sexuales, sueños dramáticos, sueños rituales, sueños sonoros, sueños llenos de frases, de sorpresas, de habitaciones y campos! Vuelve el espacio luminoso trayendo días que están en el espacio. ¡Pronto, pasemos las noches en claro, pasemos la noche revolviendo las ideas, placeres, libros, recuerdos y olores de flor, astro, viento, animales y polvo! ¡Día y días!

Diario, p. 45.

Tristeza

Lo terrible de la tristeza es que es particular.

Diario, p. 221.

Unidad

La Unidad interior. He aquí mi Trabajo. El trabajo sobre mí. Permanecer en un estado. Soportar tal estado. Superarlo.

Diario, p. 289.

Verdad

La ciencia es fría y maléfica, la verdad reside en la pasión. Bastan esos breves versos de Yeats para convencernos de la virtud cordial de la poesía como bienaventuranza.

"Sueño de la poesía".

Vida

El hombre que quiere vivir y que no-puede-vivir, es un gran hombre que se da cuenta de lo que le sucede. Vuelve de la calle sin-vivir y se introduce en la escalofriante soledad de su cuarto. Irremediablemente y forzosamente mira en el espejo el gran árbol vivo que representa y no hace el menor gesto con su cara. Luego se sienta en cualquier sitio y se dispone a pensar en la crueldad de su silencio, de su fuego solitario. Y se mira las manos. Y se mira las manos y probablemente siente vergüenza de verlas: sin sangre, sin polvo, sin olor, sin suciedades sanas, sin yema de huevos de gallina.

Porque las calles donde ha pasado estaban llenas de mujeres con un bolso negro, y, aunque él ha visto lo que hay en ese bolso, no ha podido, por razones incomprensibles, no ha podido meter la mano en la sopa repugnante de los huevos rotos.

Diario, p. 78.

Yo

Romper el yo en pedazos. El moi hïssable de Pascal.

Diario, p. 25.

(Selección de textos a cargo de Jaume Pont. Universidad de Lleida.)